Este
blog es también el tuyo
Las personas construimos y damos
sentido a la democracia a través
del diálogo y de nuestra
participación. En la sociedad
actual perduran los valores que
garantizan la convivencia, pero
las nuevas tecnologías han
transformado el mundo que habitamos
dando paso a una nueva realidad.
Los avances tecnológicos
también modifican nuestros
comportamientos, pero, si los utilizamos
correctamente, fortalecen las relaciones
entre las personas. Internet facilita,
además, comunicarnos de tú
a tú. Ya no hay nadie inalcanzable
porque la red de redes nos sitúa
a todos al mismo nivel.
Colgar comentarios en un blog como
el que ahora pongo al alcance de
tu teclado es hoy el medio más
rápido y efectivo para compartir
contigo mis inquietudes, preocupaciones
y sueños. Una escritura pública
expuesta a tus sugerencias, afinidades
o discrepancias. Me interesa tu
opinión y quiero leerla en
mi correo. Gracias a este blog mantendremos
un contacto real y efectivo desde
la distancia más cercana.
A los que ya me habéis tratado,
os sorprenderá verme embarcado
ahora en esta aventura. ¡Ya
veis! Me rendí a la evidencia
y es más sencillo de lo que
pensaba. Hasta yo mismo puedo facilitaros
todo lo que escribo o hago. Los
programadores me advierten que el
camino más rápido
para la muerte de un blog es que
deje de moverse. Pero este blog,
que es también el tuyo, será
tan dinámico como la realidad
a la que diariamente damos contenido
entre todos. Mantenerlo vivo será
tarea mía y, si te interesa,
también tuya mediante tus
correos, tus participaciones en
la encuesta o las fotos que protagonicemos
cuando nuestros caminos se encuentren.
Para los que aún no me conocéis,
aquí os doy algunos detalles
de cómo soy y qué
preocupaciones me han movido desde
niño. También cómo
trabajo para, desde mis responsabilidades,
intentar mejorar las cosas. En todo
caso, nos iremos conociendo porque
me mostraré tal y como soy.
Escribiendo siempre lo que pienso
porque, independientemente de los
avances de la tecnología,
la huella humana que imprime cada
persona siempre permanece.
Curiosamente en la era de la imagen,
blogs como el que ahora compartimos
recuperan la necesidad por la palabra
escrita. ¿Empezamos?