La UDS, la primera en la “miniliga” del Pibe
El pasado martes tuve la fortuna de hablar de fútbol y de la UD Salamanca con Ángel Mazas, Jorge D'Alessandro y Enrique Miguel
Cuando a mediados de abril Jorge D’Alessandro, El Pibe, aceptó el difícil reto de salvar a la UD Salamanca dejó claro el camino a seguir: “Vamos a ganar jugando al fútbol, que es la única manera de salir adelante. Afrontamos una miniliga de diez partidos en la que tenemos que ser primeros”.
Era la jornada 33 de Segunda División y El Pibe llegaba al banquillo de un equipo en descenso que sólo había ganado un partido de los últimos once. Al técnico argentino, portero histórico de su Salamanca, le tocaba ser mitad entrenador y mitad psicólogo para recuperar cuanto antes la autoestima de un equipo gravemente tocado y casi hundido.
Nunca ocultó que llegaba en uno de los momentos deportivos más comprometidos de la historia del club y que sufriríamos hasta el final, hasta el último suspiro, como comprobamos este fin de semana en Villarreal. El Pibe ha salvado al Salamanca con unos números con los que se podría pelear el ascenso: De diez partidos, ha ganado cinco, empatado dos y perdido tres. Con un promedio de puntos por encuentro de 1,7 y de 1,20 goles, ha obrado el milagro de mantener al equipo. Ayer nos “confesó” que en este duro camino ha tenido la inestimable ayuda de Santa Teresa, a quien consultó si se hacía cargo de la Unión. Ahora, como persona agradecida que es, ya se calza las zapatillas para peregrinar hasta Alba de Tormes y agradecer a la Santa la permanencia.
El equipo se ha salvado y ha conseguido algo todavía más complicado: Recuperar la ilusión de una ciudad por su equipo. El optimismo y la alegría han regresado al Helmántico y ahora hay que aprovechar ese clima de optimismo para construir un nuevo proyecto que nos evite sufrir tanto. Tenemos una afición de Primera, como se ha demostrado en esta recta final del campeonato, y es momento de acertar sabiendo que al Salamanca le tocará apretarse de nuevo el cinturón.
Ayer escribía en mi muro de facebook, donde sufrí como todos los unionistas, que cada uno puede ser del equipo de fútbol que quiera; pero ser de la UDS es algo especial que no se puede explicar. Esta mañana he vuelto a emocionarme con la fotografía que Jorge D’Alessandro me firmó hace treinta años en su tienda junto a la Plaza Mayor (-esa tienda histórica no debería haber cerrado nunca-). Entonces él era nuestro gran portero. Hoy es nuestro salvador. Desde ayer hay mucha gente feliz en Salamanca gracias a nuestro equipo. Yo estoy entre ellos: Gracias Pibe.