Vicente del Bosque, un salmantino sin fronteras
Vicente del Bosque con su mujer, Trini, en el homenaje que le rindió el Ayuntamiento y la ciudad de Salamanca (Foto ICAL -David Arranz-)
“La bondad en persona, el hombre correcto, no hay palabras vacías. Nos ha traído hasta aquí y nos ha hecho ganar la que queríamos, la amarilla, con la que soñábamos… ¡Don Vicente del Bosque!”, así definía a nuestro seleccionador nacional el portero Pepe Reina cuando toda España se emocionó de nuevo al regreso de nuestro equipo nacional de Sudáfrica.
Escribo como ciudadano de Salamanca y aficionado al fútbol. Como dijo el propio Vicente “no es sólo ganar, sino cómo se gana”. Más importante que el triunfo son los valores que transmite este salmantino que ni en los momentos más duros perdió su sonrisa y su entereza. También nos ha enseñado que no vale ganar a cualquier precio, sino permaneciendo fieles a un estilo, a una forma de ser, a una identidad.
Vicente es como las encinas charras, tan duras, fuertes y resistentes que nada puede moverlas. Su éxito agota los adjetivos, pero él vuelve a sus raíces, a su ciudad, a su popular barrio de Garrido, a su campus para ilusionar a los niños. Sintiéndose profundamente orgulloso de sus orígenes humildes y de sus paisanos.
Vicente representa todo lo bueno que en Salamanca habita. Lo mejor de nuestra forma de ser. La gente que no le conoce se pregunta si es como aparenta ser. Pues sí, es así de buena gente. No hay nada más natural que ser como uno es. Por eso siempre nos pone de acuerdo a todos y despierta tantos sentimientos positivos. En las gentes de Garrido, que ya han abierto una suscripción popular a la que me sumaré personalmente para levantarle una estatua. En los salmantinos que acudimos a aplaudirle a la Plaza Mayor. “Sólo hemos ganado un Mundial”, dijo emocionado. Sólo…
Tanto de niño, cuando soñaba con ser futbolista, como ahora, que lo ha ganado todo, sigue defendiendo los mismos valores: la constancia, el sacrificio, la humildad, el compromiso y el amor ejemplar por su familia y por Salamanca. Gracias, paisano.